domingo, 18 de octubre de 2009

miércoles, 14 de octubre de 2009

OdnumninmundO

Entró al baño en actitud desesperada. Desabrochó el botón del jean, abrió el cierre y sentose en el inodoro. De su recto empezó a llover un agua diarreica producto del kilo y medio de uvas que se había comido en menos de una hora. Su cara fruncida denotaba la mezcla de placer y pena que esto le causaba. Acariciabase el vientre con las dos palmas abiertas y gemía y jadeaba. Toda su piel se había puesto de pollo y a causa de su violenta evacuación su alrededor se veía transformado a través de sus ojos, los azulejos, por ejemplo, se veían sepias y la bombilla eléctrica titilaba entre sus párpados jugando con los sonidos que generaban su cagada, algo así como un montón de fango cayendo en vertical a un lago. El olor pestilente no le hizo más fácil el trabajo de soportar tal llamado de la naturaleza por lo que intentó respirar por la boca, sin embargo el aroma, de tan fuerte, se transfomó en sabor aireado, que le provocaba arcadas. Cuando hubo terminado, exausto(?) y rojo como semáforo en alto, busco sin mirar el papel higienizante, enterandosé de que no estaba donde debía, dirigió la vista como para confirmar que su tacto no le mentía y en ese momento recordo que no había comprado el bendito papel. Hacía poco que se había mudado a vivir solo y no era muy "ducho" en el tema de las compras. Ya sobrepasado por la situacion se sacó las medias para proceder a la higienización, viendo que no le alcanzaba usó sus calzoncillos, su remera y hasta sus jeans gastados, luego se levantó desnudo y asqueado y se dispuso a bañarse junto a su ropa.
Salió de la ducha y cuando observó el guizo de uvas digeridas, agua amarronada, semillas y piel (de uva) que repozaba en el inodoro no pudo evitar el vómito, de su garganta brotó una catarata de bilis y vaya a saber uno que almuerzo semi-digerido, el olor a vómito combinado con todas las imágenes sensoriales de su cuarto de baño realimentaban sus arcadas y luego de 2 minutos de vomitar decidio huir de aquella habitación. Se levantó chorreando jugos por la comisura de sus labios y corrió hacia afuera, en el tramo del baño al comedor, cerró la boca, lo que no impidió que el vómito le saliera por la nariz. Cuando llegó al comedor, neurotizado y enfermizo se desmayó.





Dante Chianetta
te ChianDanetta