que es un sauce
enraizado en la cama
lloviendo los pelos
sobre mi cara
jueves, 12 de noviembre de 2015
miércoles, 16 de septiembre de 2015
lunes, 14 de septiembre de 2015
viernes, 11 de septiembre de 2015
recuerdo
lamina plateada
sobre la corteza del árbol
del parque rivadavia a la noche
saltamos la reja
fumamos
sobre la corteza del árbol
del parque rivadavia a la noche
saltamos la reja
fumamos
jueves, 6 de agosto de 2015
Odi
pegajosa.
grita
la cinta scotch
ato con ella
unas bolsas negras
y queda
una negra oruga gigante
en el piso del patio
el pelo tambien negro,
y aún tibio
como grasoso
de patitas de perro
tiesas
su mano
en mi hombro
la otra
en la boca.
"bueno che,
ya era hora de que
se fuera"
grita
la cinta scotch
ato con ella
unas bolsas negras
super-grandes
de residuos
y envuelvoy queda
una negra oruga gigante
en el piso del patio
el pelo tambien negro,
y aún tibio
como grasoso
de patitas de perro
tiesas
que asoma.
atrás mío
mi viejasu mano
en mi hombro
la otra
en la boca.
"bueno che,
ya era hora de que
se fuera"
lunes, 3 de agosto de 2015
Te conocí sicóloga
solo después
adoradora
un triángulo entre tus tetas
gimnasia para mis derrotas
me iluminó una costilla de esas
que bailan en la biblia
repletas de idiosincrasia
y colores de manzanas
Saludé tu cara
y se bajó del bondi
me quedé brindando
con la mia de bandido
mordí una uña y mi dedo
se estiró como un listón
mi luna
mi pez
mi hoja de alga
hay sangre en todo este edificio
no te habrás olvidado de mi?
justo ahora que el tiempo
se desenreda en tu panza.
solo después
adoradora
un triángulo entre tus tetas
gimnasia para mis derrotas
me iluminó una costilla de esas
que bailan en la biblia
repletas de idiosincrasia
y colores de manzanas
Saludé tu cara
y se bajó del bondi
me quedé brindando
con la mia de bandido
mordí una uña y mi dedo
se estiró como un listón
mi luna
mi pez
mi hoja de alga
hay sangre en todo este edificio
no te habrás olvidado de mi?
justo ahora que el tiempo
se desenreda en tu panza.
martes, 7 de julio de 2015
desfragmentando
tráiganme mi toro baladir melenudo
entre mi gantre biblia lantra volumen
un debería o uir tarea
la majaraba hoja rayada
con mo hoyuelos
hojalillos
al exámen neube de bebé
bautizado desde hole alto
un aguacero urtuo le caía
le lloraba
lo llovía
guía mund te
la avenida ahle los p
asaj
es
limbo vidrio
yo lo levedije a la bamañana te dije quentu no era tanssdd distintoro tanma raroer tansa rebeldest tanca austeross tannra bebilble tancha renuevo tanfer renuevo tanfuw redenifido
bosolobo bomilbo yx unbo becerrosbo, lasbo vaquitasb deb metalb deb metalb deb blanca blancuría de la granja el pastito la puerta con tarros jepotes jejepecetos jejejepotestades jejejecerradura jejejejedormir jejejejejeahí jejejejejejejemorir de frío-je sajelujedo eludo ladudo ledudo lesredutoud se prende fuego, el granjero las grentes refed su tejas rojas las bandas blancas.
vedettes y zanahorias liban lamen beben sangrandoen unen pisen celesteen yen vibrante.en Queen aullaen comoen unen loboen robocopen deen lavandinaen lechosaen vidriadaen, graznaen granitoen granada OPENRRS://fffeerrrd graneri granaswer. Guerrera anfor furiosa farfor falacia parfor palacete trans-edía asedia el gorgojo franelea bala barba larva dilatada dadadada espumosa y desnuda, como si no hubiera más papel que el higiénico dando vueltas por esta la zona franca de los puertos oleantes que ondulean y maceran sus frutillasas alae vinoa sio acasoa noe obstantea sei pudiesea percibiro algoa mási quea lae merasque reverberaciónesque de un autosque a lo lejosque y pudieramosque recetearesque todosque losq poetasq aq unaq mismaq gangrenaq mejorq chuparq caña qqqy qsqaqvqiqaq qyq qdq qué bien se lame la moneda beleidosa, un pedazo de tirante viejo: ANTE SE USABA Y AHORA NO pleno siglo 21 pedazo de ratón de cuarto, vividor de abajo del piso y tambien de abajo del techo antes de vivir arriba copeeeeeeeeee re cooooppeee recopadooooo rer rr e RE BIEEEN CHE! RE BUENOR RE BUEN RE PIOLA RE LINDO REPIOLAmo los cuervos y sentenciados a vivir de entre el centeno viciado en un islote y una carpa verde de yuyo y pantalones de corderoy, kosovo un una catarata un una reliquia la el misma el la mismo hecho incandescente iridiscente solo un pequeño producto más de la renuncia glaciar, esta es la mismísima voluptuosidad veleptousidad viliptuisidad valeitosidad balaitonsidad alentoísidad lidontisida leonterisidad enmarcada en la última de las serpientes, el rencoroso Bill se cayó de costado cien veces antes de escatimar opciones como un verdadero capitan del vel bel infortunio, es un pedestal al vetusto vendaval histriónico. Aquel que renuncia puede reservar un papel acá antes de levantar una nube.
No tengo claro bien lo del quehacer humano. No tengo claro lo del quehacer humano. No tengo claro lo del quehacer humano. Deja caer todos odot odoto odoroto odrterotodo los botines y las fichas de los colores y despues dormite la siesta mas arga e toa u vidaaidavidavididvadiabdaidabdia. en villa renú los espaciales se acuestan boca arriba y ruedan como pelotas. En otros lados los brasileros se caen de espalda y ruedan como gallinas. En tucuman las pelotas de tenis se caen de panza y saltan como perónes. La menta en finlandia cotiza el 107 por ciento menos, y en rinconcito de luz se queman papeles, viejo! papeles importantes! hay mucha guita en juego man, mucha biyuya dando vuelta mucha mosca loco! y voz ahi perdiendo el tiempo como un container de minutos con un agujero en algún lado!
holográ-m-a H---o-l-o-gra-f-i-co gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri gri irgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgirgbirg rgi rgi rgi rgi rgi rgi rgi rgi rgi rgi rgi rgi rgi rgi rg iiir i iiigi rg igirg rig rig
mmaa..dde--- rrr. tt...eee..ss...ssaaaddd....
gggrrmmjkkk
ttttiiinfnfuej
iiiiaasswwwoool
jjddjddjjd dj djd jd jd
fjjdfsijpijjjjjjjjjjj
uuuuuuuuuul
uuuuuuuuuul
aaaaaaaaaaaal
aaaaaaaaaaaal
uauauauauaual
s
ss
ssss
s
sssssss
ss
s
s
s
jueves, 4 de junio de 2015
miércoles, 3 de junio de 2015
miércoles, 8 de abril de 2015
Acaso
si fuera yo una religión
vos serías el pan
o la santa
o la budeidad
si fuera eso
serías aquello
si fueras
acaso vos
una religión
yo sería un diablito
un fariseo, un genio
el vino
si esas nubes no fueran
vos serías
la espuma
y si los acordes tuvieran
vos serías la carne
el punto particular
de referencia
entre la gente y la esencia
y el asma de una ciudad deviniendo
siempre en algo que todavía no le pongo nombre
porque en verdad soy el que subjetiva
y deviene
vos serías el punto si este no se encontrara deshecho y repartido
aún
acaso si vos fueras el punch
en vez del aaa
y el mmm
tambien el ooo
Si yo no fuera agh
o milrfe
o bien srakvigh
si tuviera la belleza de un auto,
la elegancia del CD
el porte de un botín de fútbol
la finura
al menos la función
de una pluma a fuente
Si tus manos fueran de pintura
bueno... estarían en un balde
si tu arte existiera si la fantasía se doblara como un cable y se enchufara en algún televisor
donde acaso vos fueras
y yo fuera
si hay algo que pudieras hacer para que el como si
fuera el como es
saltando andaríamos como ranas y peces volando seríamos
una fiesta que destruiría el mundo en un rato
un mundo de pasta dentífrica.
acaso quisiera que el desagüe de imaginación
no contamine los ríos sencillos
vitales
e impuros
de estos días
estas noches
de estas calles y patios de casas con juguetes rotos...
de este paraíso feo
un rídiculo manjar frutoso y abombado
sin lineas ni puntos o cartografías
donde el sabor más amargo convive con la sangre más ácida
la pulpa es arena y miel en la misma colmena
la luna encantada no gira y la palma de las cosas
no encuentra su propio dorso
esto es de mondrian antes de pirar- - - - - - - - - -------->
miércoles, 4 de febrero de 2015
miércoles, 10 de septiembre de 2014
martes, 9 de septiembre de 2014
tu rubio
-vos me dijiste! yo no inventé nada!-
por suerte
de tu mente
si fuera acaso
de carne y hueso
no te daría bola
por gorda
e ilusa
-vos me dijiste! yo no inventé nada!-
por suerte
hay gente que camina
muy cerca tuyo
que puede olerte
y darte amor
¿pensarías en ese rubio
mientras te cepillas al pibe
que atiende el kiosco?
Seguro que no,
y hay unos momentos
en los que te olvidás
hasta de quién
sos
¿pensarías en ese rubio
mientras te cepillas al pibe
que atiende el kiosco?
Seguro que no,
y hay unos momentos
en los que te olvidás
hasta de quién
sos
martes, 2 de septiembre de 2014
lunes, 1 de septiembre de 2014
miércoles, 27 de agosto de 2014
pájaro ciento uno
Recuerda que mientras andaban juntos, imaginó un futuro en el cual te encontraba en el bondi, algún tiempo después de haberse separado.
En tal ensueño te preguntaba en que andabas, y le comentabas de tu vida, así como cualquier persona comparte sus pensamientos con algún conocido. Era tan raro meterse en ese futuro probable. Lo invadía la nostalgia. Lo emborrachaba la inequívoca idea de que todo iba a tener un final. No podía amarte más, recreando algo que todavía no pasó, mientras miraba tus ojos gigantes que en actitud pensativa se hacían un poco más profundos y lunares. Aquel día, la luz que entraba en diagonal iluminaba un rectangulito en tu cara y volcaba brilo en tu nariz, esa naricita que lo hizo morderse los labios y hablarte por primera vez.
Vos eras una chica suave, más que ahora. Mirabas películas y leías mucho. Caminaste por las librerías de avenida Corrientes desde chica, todas esas veces que vos y tu viejo se quedaban dormidos para ir a la escuela y nos le quedaba otra que llevarte a la oficina. Estar encerrada te aburría y te empujaba a vagabundear por el centro. También te animaste a fumar tus primeros cigarrillos ¿Y te acordás que hasta te conseguiste una gorra tejida al crochet para pasear como una pequeña femme fatale?. Tu estilo no era la pena ni la depresión, sin embargo, cultivabas un dulce aire meláncolico. Tibia y risueña. Resonaban tus zapatitos mientras tus pensamientos pintaban como lenguas todo a tu alrededor, y perfeccionaste el arte de pasar las horas embebida en las imágenes que te daban tus libros en la noche. Así también pudiste creer en la rítmica novela de amor cuando lo conociste.
Recuerda que no había nada tan ajeno a ustedes como ese final. Que vos lo hundiste en vos y te sumergiste en él de manera tal, que figurarse en una coincidencia cotidiana a la postre de tanto gozo, dicha, furia, era una aventura deliciosa por lo insólito.
Recuerda que jugaba a eso, en tanto vos lo besuqueabas y le contabas alguna idea, en el viaje en colectivo, uno de los últimos, con las ventanillas abiertas que dejaban pasar el aire fresco volándole los pelos a los dos. Lo recuerda ahora, emplazado en medio de ese futuro. ¿Cómo se puede ser tan tonto? ¿Tan adicto a jugar con lo que no es?. Parece que simplemente lo necesitaba.
Saber que todo iba a concluir, con ruido o con flashes, de manera amistosa y repleta de lágrimas para combinarse con el odio y el miedo, de a ratos, llenando toda esa burbuja con solemnidad, con códigos rotos y planes en trozos que cada uno guardaba donde podía. Le urgía poder saltarse todo eso con una o dos ideas para así llegar al valle que viene después del duelo. Ese espacio onírico de mesura y tregua, donde era posible saludarse con simpatía en un encuentro casual sin sentir más que liviana melancolía inventada. Y es que se divertía con los cien pájaros que volaban mientras podía amar a su pajarito y juntaba ramas para un nido.
Momentos antes de la ruptura se bajaron del colectivo y entraron a su departamento. Abrió un vino y empezó a picar las cebollas para la salsa. Un fin para un principio.
Así como un presagio se cortaba un poco la piel de su dedo índice, y así como una chispa explotaba en rabia. Vos, bombón, corriste al baño a buscar gaza y alcohol y cuando llegaste a socorrerlo y le limpiaste la herida, él, incómodo, te agredió, al instante se excusó, pero a vos te invadía de pronto una bronca irrefenable. Te acordaste de cosas que se habían mantenido solapadas en tu memoria. Te sentías estúpida e incomprendida ¿Una pequeña falta de atención era para tanto? Si, para tanto, porque no era la primera vez y todo tu amor se transformaba en desidia, y cada beso que se habían dado se transformaba en una piedra que te golpeaba. Ahora, es decir en ese momento, tu imaginación también te hería. La casa de cemento alisado y paredes blancas que brillaba bajo el sol de algún lugar del gran Buenos Aires, con esos hijitos que no nacieron ni estaban en planes. Y el perrito a veces blanco y morrudo, a veces paticorto, a veces simplemente el perro que hubieran tenido seguía siendo de aire, pero ahora en vez de brindarte la dicha que motorizaba tu paciencia para con tus viejos hinchapelotas y tus rutinas desgastantes transfiguraba, sin siquiera existir, a ser una frustación más. Y al sueño te lo arrancaba de los brazos el hecho de que sea, compartido o no, junto a ese ingrato, al que estabas dejando de querer en esa cocina, con las cebollas todavía crepitando en la sartén.
Hombre duro y recio, amante en secreto de la poesía y las flores. Cuando chico se escapaba de su casa, corría a la canchita de pasto sintético que quedaba a mitad de cuadra, y se quedaba ahí, viendo pasar a los grupos de amigos que iban y venían. Siempre atento a poder colarse, a la primera oportunidad, en los partidos de futbol 5. Si no estaba ahí estaba con otros vagos de la escuela fumando cigarrillos y hablando a los gritos de drogas que nunca habían probado (luego las habría de probar todas) y de hazañas sexuales medio mentira medio verdad. Siempre con mirada de gato, cuando te vió corrió como un cazador para tirarse en tu plato, como presa.
Las idas y venidas post-ruptura, por dios, densas y avergonzantes. El espíritu del cariño juntándolos para abandonar primero a uno, después a otro, de manera discontinua, sin explicación ni piedad, jugando durante meses con ustedes y sus corazones. ¡Cuánta confusión!.
Eso no estaba en sus fantasías ni en la tuyas, se ve que sus cien pájaros volando eran muy distintos, a pesar de ser parte vital de este concierto entre lo que pasa y lo que no, a pesar de ir variando su peso y sus caras de acuerdo a la humedad de los besos, o el ritmo de él, o olor de las aromáticas del balcón o tu aliento, quién sabe... qué sé yo.
El punto cúlmine fue su teoría sobre las flores. No te la esperabas. Te compartió aquel secreto, que variaba entre mapas del universo y coreografías astronómicas escritas en los pétalos, y te lo explicó con la ternura de un cachorro. El campo fértil para que, en tu corazón, queden ambos transformados en criaturas mitológicas y su historia de amor en una fábula antigua que reencarnaba en el presente, estaba arado y presto para tus semillas de fanática diosa.
¿Cuánto de lo que pasó te habría pasado sin ayuda de lo que no existe? ¿Era el romance posible sin ese épico paraje final fulgurando por momentos en cabeza de él?
La tónica de este romance se encuentra más allá de las palabras, en ese terreno sin yoes ni tues. El romance en sí fueron esos fugases momentos de disolución uno a través del otro. Pero las formas, lo que ustedes necesitaban para sostenerse y persistir en el intento de unirse, eran el terreno del oficio. Abrillantar y llenar de misterio tu oficio. Observar, velar y creer oficio de él.
Sé que siempre va a haber una lágrima para derramar a causa de tantos "pudo haber sido". Cambiar de perspectiva por una cachetada de conciencia siempre es doloroso y hasta retorcido. Sin embargo, aquel hijo que llevabas en tu vientre sin haber quedado embarazada nunca murió. Entiendo que él se muestra recto y poderoso sin perjuicio de que acaso alguna tarde lo encuentre mirando tu foto tratando de imaginar como su mueven como la luna tus ojos. Entiendo que te regala cinco o seis lágrimas eventuales.
Recuerda que jugaba a imaginarse viviendo sin vos y darse cuenta que por raro era tentador, pero imposible. Lo que no sabe es que la fantasía suele aterrizar como una nave sin que nadie se dé cuenta y, como una bandada de pájaros cuando nada los molesta, comen y se hacen vivientes organismos. No sabe pero ve, como el mero ensueño alimentó tu alma y la suya, proveyendo la dieta balanceada que las mantenía fuertes en el mundo real, donde bailan sus cuerpos. Recuerda ver dar un pequeño salto, luego el batir de alas, y así su amor, sus paseos y sus crónicas se transformaban en otro pájaro, tal vez el número ciento uno.
Dante Chianetta
te ChianDanetta
En tal ensueño te preguntaba en que andabas, y le comentabas de tu vida, así como cualquier persona comparte sus pensamientos con algún conocido. Era tan raro meterse en ese futuro probable. Lo invadía la nostalgia. Lo emborrachaba la inequívoca idea de que todo iba a tener un final. No podía amarte más, recreando algo que todavía no pasó, mientras miraba tus ojos gigantes que en actitud pensativa se hacían un poco más profundos y lunares. Aquel día, la luz que entraba en diagonal iluminaba un rectangulito en tu cara y volcaba brilo en tu nariz, esa naricita que lo hizo morderse los labios y hablarte por primera vez.
Vos eras una chica suave, más que ahora. Mirabas películas y leías mucho. Caminaste por las librerías de avenida Corrientes desde chica, todas esas veces que vos y tu viejo se quedaban dormidos para ir a la escuela y nos le quedaba otra que llevarte a la oficina. Estar encerrada te aburría y te empujaba a vagabundear por el centro. También te animaste a fumar tus primeros cigarrillos ¿Y te acordás que hasta te conseguiste una gorra tejida al crochet para pasear como una pequeña femme fatale?. Tu estilo no era la pena ni la depresión, sin embargo, cultivabas un dulce aire meláncolico. Tibia y risueña. Resonaban tus zapatitos mientras tus pensamientos pintaban como lenguas todo a tu alrededor, y perfeccionaste el arte de pasar las horas embebida en las imágenes que te daban tus libros en la noche. Así también pudiste creer en la rítmica novela de amor cuando lo conociste.
Recuerda que no había nada tan ajeno a ustedes como ese final. Que vos lo hundiste en vos y te sumergiste en él de manera tal, que figurarse en una coincidencia cotidiana a la postre de tanto gozo, dicha, furia, era una aventura deliciosa por lo insólito.
Recuerda que jugaba a eso, en tanto vos lo besuqueabas y le contabas alguna idea, en el viaje en colectivo, uno de los últimos, con las ventanillas abiertas que dejaban pasar el aire fresco volándole los pelos a los dos. Lo recuerda ahora, emplazado en medio de ese futuro. ¿Cómo se puede ser tan tonto? ¿Tan adicto a jugar con lo que no es?. Parece que simplemente lo necesitaba.
Saber que todo iba a concluir, con ruido o con flashes, de manera amistosa y repleta de lágrimas para combinarse con el odio y el miedo, de a ratos, llenando toda esa burbuja con solemnidad, con códigos rotos y planes en trozos que cada uno guardaba donde podía. Le urgía poder saltarse todo eso con una o dos ideas para así llegar al valle que viene después del duelo. Ese espacio onírico de mesura y tregua, donde era posible saludarse con simpatía en un encuentro casual sin sentir más que liviana melancolía inventada. Y es que se divertía con los cien pájaros que volaban mientras podía amar a su pajarito y juntaba ramas para un nido.
Momentos antes de la ruptura se bajaron del colectivo y entraron a su departamento. Abrió un vino y empezó a picar las cebollas para la salsa. Un fin para un principio.
Así como un presagio se cortaba un poco la piel de su dedo índice, y así como una chispa explotaba en rabia. Vos, bombón, corriste al baño a buscar gaza y alcohol y cuando llegaste a socorrerlo y le limpiaste la herida, él, incómodo, te agredió, al instante se excusó, pero a vos te invadía de pronto una bronca irrefenable. Te acordaste de cosas que se habían mantenido solapadas en tu memoria. Te sentías estúpida e incomprendida ¿Una pequeña falta de atención era para tanto? Si, para tanto, porque no era la primera vez y todo tu amor se transformaba en desidia, y cada beso que se habían dado se transformaba en una piedra que te golpeaba. Ahora, es decir en ese momento, tu imaginación también te hería. La casa de cemento alisado y paredes blancas que brillaba bajo el sol de algún lugar del gran Buenos Aires, con esos hijitos que no nacieron ni estaban en planes. Y el perrito a veces blanco y morrudo, a veces paticorto, a veces simplemente el perro que hubieran tenido seguía siendo de aire, pero ahora en vez de brindarte la dicha que motorizaba tu paciencia para con tus viejos hinchapelotas y tus rutinas desgastantes transfiguraba, sin siquiera existir, a ser una frustación más. Y al sueño te lo arrancaba de los brazos el hecho de que sea, compartido o no, junto a ese ingrato, al que estabas dejando de querer en esa cocina, con las cebollas todavía crepitando en la sartén.
Hombre duro y recio, amante en secreto de la poesía y las flores. Cuando chico se escapaba de su casa, corría a la canchita de pasto sintético que quedaba a mitad de cuadra, y se quedaba ahí, viendo pasar a los grupos de amigos que iban y venían. Siempre atento a poder colarse, a la primera oportunidad, en los partidos de futbol 5. Si no estaba ahí estaba con otros vagos de la escuela fumando cigarrillos y hablando a los gritos de drogas que nunca habían probado (luego las habría de probar todas) y de hazañas sexuales medio mentira medio verdad. Siempre con mirada de gato, cuando te vió corrió como un cazador para tirarse en tu plato, como presa.
Las idas y venidas post-ruptura, por dios, densas y avergonzantes. El espíritu del cariño juntándolos para abandonar primero a uno, después a otro, de manera discontinua, sin explicación ni piedad, jugando durante meses con ustedes y sus corazones. ¡Cuánta confusión!.
Eso no estaba en sus fantasías ni en la tuyas, se ve que sus cien pájaros volando eran muy distintos, a pesar de ser parte vital de este concierto entre lo que pasa y lo que no, a pesar de ir variando su peso y sus caras de acuerdo a la humedad de los besos, o el ritmo de él, o olor de las aromáticas del balcón o tu aliento, quién sabe... qué sé yo.
El punto cúlmine fue su teoría sobre las flores. No te la esperabas. Te compartió aquel secreto, que variaba entre mapas del universo y coreografías astronómicas escritas en los pétalos, y te lo explicó con la ternura de un cachorro. El campo fértil para que, en tu corazón, queden ambos transformados en criaturas mitológicas y su historia de amor en una fábula antigua que reencarnaba en el presente, estaba arado y presto para tus semillas de fanática diosa.
¿Cuánto de lo que pasó te habría pasado sin ayuda de lo que no existe? ¿Era el romance posible sin ese épico paraje final fulgurando por momentos en cabeza de él?
La tónica de este romance se encuentra más allá de las palabras, en ese terreno sin yoes ni tues. El romance en sí fueron esos fugases momentos de disolución uno a través del otro. Pero las formas, lo que ustedes necesitaban para sostenerse y persistir en el intento de unirse, eran el terreno del oficio. Abrillantar y llenar de misterio tu oficio. Observar, velar y creer oficio de él.
Sé que siempre va a haber una lágrima para derramar a causa de tantos "pudo haber sido". Cambiar de perspectiva por una cachetada de conciencia siempre es doloroso y hasta retorcido. Sin embargo, aquel hijo que llevabas en tu vientre sin haber quedado embarazada nunca murió. Entiendo que él se muestra recto y poderoso sin perjuicio de que acaso alguna tarde lo encuentre mirando tu foto tratando de imaginar como su mueven como la luna tus ojos. Entiendo que te regala cinco o seis lágrimas eventuales.
Recuerda que jugaba a imaginarse viviendo sin vos y darse cuenta que por raro era tentador, pero imposible. Lo que no sabe es que la fantasía suele aterrizar como una nave sin que nadie se dé cuenta y, como una bandada de pájaros cuando nada los molesta, comen y se hacen vivientes organismos. No sabe pero ve, como el mero ensueño alimentó tu alma y la suya, proveyendo la dieta balanceada que las mantenía fuertes en el mundo real, donde bailan sus cuerpos. Recuerda ver dar un pequeño salto, luego el batir de alas, y así su amor, sus paseos y sus crónicas se transformaban en otro pájaro, tal vez el número ciento uno.
Dante Chianetta
te ChianDanetta
viernes, 25 de julio de 2014
sentirse zarpado
no
te
lo
tomés
a
título
personal
me acuerdo cuando descubrí que la luz de ese puntero laser que le compré a un mantero de la av rivadavia reflectaba perfectamente en un espejo
espejito
rebotín
guglié la palabra "majadería" mientras ronzaba una manzana
Hecho
o
dicho
impertinente,
molesto
o grosero:
ronzar: Hacer ruido al masticar un alimento quebradizo.
Me volvió loco ese efecto, me hizo creer que lo que necesitaba era un buzo de espejos, sí, como una bola pero buzo.
eran principios
puros principios
hacerles rebotar a todos su mierda
era justo
y yo era un niño que amaba la justicia
no
te
lo
tomés
a
título
personal
me acuerdo cuando descubrí que la luz de ese puntero laser que le compré a un mantero de la av rivadavia reflectaba perfectamente en un espejo
espejito
rebotín
guglié la palabra "majadería" mientras ronzaba una manzana
Hecho
o
dicho
impertinente,
molesto
o grosero:
ronzar: Hacer ruido al masticar un alimento quebradizo.
Me volvió loco ese efecto, me hizo creer que lo que necesitaba era un buzo de espejos, sí, como una bola pero buzo.
eran principios
puros principios
hacerles rebotar a todos su mierda
era justo
y yo era un niño que amaba la justicia
jueves, 24 de julio de 2014
La vaquita se queda ahí en la puerta del restorán de carnes
carnes
carnes
carnes
carnes
asadas
asadazas
asdassdasd
mucho jipjap en las conchetas de santa fe veo
mucho hip star
mucho blim blim
me salen dientitos en los ojitos
ñam ñam ñam ñam ñam
carne embutida en tela
QUE ABURRIDO
AIIII
CUÁNTO ABURRIMIENTO
se nota en las caras las jetas las truchas
en las piernas las gambas
en la tarde en la hora pico explota la avenida explota revienta
el ritmo celular
el ritmo tipo colonia
el ritmo aplastaviejos
correte imbécil
correte lareputaqueteparió
habría que vernos si nos regalaran a cada uno un martillo
cómo sería!
cómo sería, no!?
APLASTAR COMO MANTECA LOS CRÁNEOS
eso lo digo yo...
eso lo grita uno
mis con-ciudadanos están muy cansados
atendiendo los kioscos y los locales de venta de celulares
Nótese que hay uno o dos por cuadra en este barrio norte
y uno atraviesa la jungla
como si de una jugada se tratara
como si terminar lo antes posible el capítulo
diera paso a un cucurucho de satisfacción
TRIPLE BACON!!!
Te juro que nos miramos con esa chica con una complicidad...
exitante
casi chocamos los 5 cuando nos encontramos justo en medio de la senda peatonal
los dos como maratoniantes risueños
y el punch punch frenético
punch iiiiiiiik fraúúúmmm
acá me hablan de la interferencia de la metrópoli
un banquete de chamuyos
muy
rico.
lunes, 21 de julio de 2014
cerca del agujero:
Un leoncito
Un leoncito de juguete
Cada vez más flaquito
pobrecito
pobrecito
Tan parco y alegre
en un mismo momento
Él no sabe mas que carajo hacer
ni le quedan más flores
Y tanta invisible espuma negra
de un bufido le sale al choque
cuando abre el tarro de yerba
o cuenta las planillas
o come un bocado en el almuerzo
no la va a ver
nunca más
tanta espuma negra
tan negra
Sus ojos se ven desorbitados
el leoncito
pobrecito
en una pálida avenida
miles de Güanacos
lo aplastan.
Un leoncito
Un leoncito de juguete
Cada vez más flaquito
pobrecito
pobrecito
Tan parco y alegre
en un mismo momento
Él no sabe mas que carajo hacer
ni le quedan más flores
Y tanta invisible espuma negra
de un bufido le sale al choque
cuando abre el tarro de yerba
o cuenta las planillas
o come un bocado en el almuerzo
no la va a ver
nunca más
tanta espuma negra
tan negra
Sus ojos se ven desorbitados
el leoncito
pobrecito
en una pálida avenida
miles de Güanacos
lo aplastan.
Seguramente ves
Avecinándose justo
un rasgo facial
que se enciende
familiar
Tanteás la noche
volteás sin más
zumbido seco
en tus oídos
rellenos de mus
gota busca gota
tan tan pendiente
Trinos que graciosos
se sumen en la calle
y sube por la sangre
en guirnaldas pardas
esebetúnquenodejavernada
Veneno bello
su sirviente que anhela
los dos ojos dos lunas
ese brillo amarilloso
Tritura en palabras
eso que se siente
venciendo así los rituales de amor que lo protegían
pero que hay sin las palabras?
se vuelan los ritmos, queda un alma
y encuentro una pena
ES PURO VAIVÉN,
EL ENMASCARADO
NO TIENE RAZONES
PERO SI REFLEJOS
MUY PUROS
te ví que reís
yo hago lo mismo
la sólida lucha
se hace así y siempre.
Avecinándose justo
un rasgo facial
que se enciende
familiar
Tanteás la noche
volteás sin más
zumbido seco
en tus oídos
rellenos de mus
gota busca gota
tan tan pendiente
Trinos que graciosos
se sumen en la calle
y sube por la sangre
en guirnaldas pardas
esebetúnquenodejavernada
Veneno bello
su sirviente que anhela
los dos ojos dos lunas
ese brillo amarilloso
Tritura en palabras
eso que se siente
venciendo así los rituales de amor que lo protegían
pero que hay sin las palabras?
se vuelan los ritmos, queda un alma
y encuentro una pena
ES PURO VAIVÉN,
EL ENMASCARADO
NO TIENE RAZONES
PERO SI REFLEJOS
MUY PUROS
te ví que reís
yo hago lo mismo
la sólida lucha
se hace así y siempre.
miércoles, 16 de abril de 2014
en el tren:
yo Velo tu estela de salvia
la huelo, la anhelo
sacudo el límpido líquido
metálico melancólico
vigilo algún lúgubre pasaje
lavo, lacónico y culposo
con lanas de alambre apretado
las tiras de hule
libando una tarde
leones de trasnoche
celebro encendido
este soleado salmo
salpico con prístinas gotas
de lisísima y deliciosa silueta
para divertirnos y termino
conociéndonos
y efímero afán de perpetuidad que finaliza
infartando
hacia adentro
fogozo fuero interno
que desafía toda metáfora
fataliza y fugaz
se muere.
yo Velo tu estela de salvia
la huelo, la anhelo
sacudo el límpido líquido
metálico melancólico
vigilo algún lúgubre pasaje
lavo, lacónico y culposo
con lanas de alambre apretado
las tiras de hule
libando una tarde
leones de trasnoche
celebro encendido
este soleado salmo
salpico con prístinas gotas
de lisísima y deliciosa silueta
para divertirnos y termino
conociéndonos
y efímero afán de perpetuidad que finaliza
infartando
hacia adentro
fogozo fuero interno
que desafía toda metáfora
fataliza y fugaz
se muere.
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